viernes, 5 de octubre de 2012

Las Alpujarras

LAS ALPUJARRAS
Datos sobre Alcolea


Historia de Lanjarón, fotos y alrrededores


Sierra Nevada Granada



 ALPUJARRA DE LA SIERRA Escrito por el Administrator en la Web ALPUJARRA DE LA SIERRA    La Alpujarra ha sido, a lo largo de los milenios, escenario y testigo mudo de innumerables acontecimientos de carácter histórico. Los sirios y fenicios fueron el primer pueblo que entabló relaciones comerciales con las colonias autóctonas del Mediterráneo español y fueron los posibles fundadores de Sex (Motril), Ábdera (Adra), Sexi (Almuñecar),etc. Es sabido que los cartaginenses, herederos de los intereses comerciales fenicios, establecieron prósperas industrias a lo largo del litoral alpujarreño, teniendo como base la salazón del pescado, los minerales, el esparto almeriense y las mercancías derivadas del mar. Del paso de los romanos por la Alpujarra, a partir del año 27 a.C., poseemos abundantes testimonios. Aquí en Mecina contamos con el puente romano. La Alpujarra aislada entre montañas, siempre ha ofrecido su carácter de fortaleza natural como baluarte para resistir a los que intentaban penetrar en su interior. Por ello, la Alpujarra ha sido escenario de rebeliones y hechos singulares, que han contribuido decisivamente a conformar el carácter y personalidad de la comarca, convirtiéndose en una de sus señas de identidad, que la han hecho universalmente conocida. Se cree que los primeros pobladores de La Alpujarra, fueron unas tribus africanas descendientes de la etnia camita que vinieron en el período neolítico y ocuparon las tierras que comprenden la franja situada entre Sierra Nevada y el Mediterráneo.  Prueba de ello son los ejemplares de hachas pulimentadas, cuchillos de piedra y otros elementos neolíticos encontrados en Mecina Bombarón, Bérchules y Mairena. Hacia el año 1200 a.C. los tartesios se asentaron en las faldas de Sierra Nevada, explotando sus minas y cultivando sus valles. Después vendrían los Fenicios, Griegos y Cartaginenses, pero su estancia en estas tierras sería muy efímera y pronto dejarían paso a los romanos. Sin embargo, la historia de la Alpujarra cobra todo su protagonismo a partir del dominio musulmán debido a sus avanzadas técnicas de utilización del suelo y de los recursos naturales. Los árabes lograron una agricultura de regadío utilizando sofisticados sistemas de riego, algunos de los cuales se usan hoy en día. De ésta época procede gran parte de los rasgos culturales que han configurado su original folklore. La parte de la historia alpujarreña más documentada es la rebelión de los moriscos de 1568. Los Reyes Católicos establecieron las Capitulaciones con la población islámica, en la que se respetaban sus propiedades, libertad de costumbres y culto religioso, pero el descontento era general y las sublevaciones continuas. Así en la nochebuena de 1568 se produjo una rebelión en la que fue coronado rey de los alzados Abén Humeya, don Fernando de Válor. Al año siguiente éste fue asesinado, asumiendo el reinado su primo Diego López,  Abén Aboo, conocido históricamente por el cruel nombre de “El Reyecillo”, fue odiado por sus enemigos y por sus propios partidarios, tras haber traicionado a su primo. Estuvo al frente de la rebelión morisca durante un año y medio, y finalmente murió el día 15 de Marzo de 1571, en una cueva situada entre Mecina Bombarón y Bérchules. Fecha que supuso la expulsión total de los moriscos en la Alpujarra, y para que estas tierras no quedaran desiertas y a fin de paliar los graves efectos económicos, Felipe II ordenaría que la Alpujarra fuera repoblada por más de 2000 familias procedentes de Galicia, León, Asturias y Castilla. En estas localidades siguen circulando numerosas leyendas referidas  a los innumerables tesoros escondidos en la comarca por los moriscos. Abundan aquí los parajes relacionados con este tipo de leyendas, como la “Cueva del soldado”, el “Tesoro del Alamillo” o el “Tajo del Riegecillo”.
Personajes o escritores de interés
La Alpujarra de la Sierra a lo largo de su historia, fue patria y lugar de acogida de diversos personajes de interés. Yegen es conocido internacionalmente por  el escritor inglés
Gerald Brenan, este se afincó en el pueblo tras recorrer parte de la Alpujarra, e hizo un estudio antropológico y cultural riguroso recogido en su brillante obra “Al Sur de Granada”. Mecina Bombarón a su vez fue patria de Abén Aboo, quien durante año y medio reinó en la Alpujarra, de su propiedad fue parte de la cortijada de Montenegro. Defensor a ultranza de una Alpujarra musulmana, sufrió la época final de la sublevación más sangrienta. Pedro Antonio de Alarcón también visito los pueblos de la Alpujarra Granadina, y obsequio con piropos inéditos a Yegen, refiriéndose a este “ como un ramo de flores y olorosas hierbas depositado por un amante en el regazo de la blanca Solair”.
Gerald Brenan y “Al Sur de Granada”
Hispanista británico nacido en Sliema (Malta) en 1894, y fallecido en Alhaurín el Grande, en 1987. Desde 1919 hasta 1936 residió largas temporadas en Andalucía. Al estallar la Guerra Civil española se encontraba en Churriana (Málaga), donde fue testigo directo de excepción de los acontecimientos ocurridos en la provincia. El escritor vivió varios años entre 1920 y 1934 en el pueblo alpujarreño de Yegen, en busca de sí mismo, arrebatado por la sencilla espontaneidad de las gentes, los ruidos, el trajín, las creencias y costumbres de tipo folklórico, todo lo anota minuciosamente y lo contrasta dando como resultado en 1951, su obra “Al Sur de Granada”. Un libro curioso en el cual admiramos tanto el primor con que están descritos los tipos y sus maneras, estamos ante una valiosa monografía antropológica servida en un lenguaje transido de emociones. Gracias a este libro Yegen ha difundido su cultura en diversos documentales como “La mirada de Brenan”, rodado en su mayor parte en el pueblo o mediante el largometraje de Fernando Colomo “Al Sur de Granada” que revive los años que Brenan pasó en nuestra localidad.
Brenan también fue seguidor de la causa republicana, en 1943 publicó la obra titulada “El laberinto español” antecedentes sociales y políticos de la guerra civil. En 1950 publica “La faz actual de España”, en la que se prolonga el análisis iniciado en la obra anterior. También fue autor de “La literatura del pueblo español”, y posteriormente publico su “Memoria Personal 1920-1975” en la que recoge una serie de vivencias personales durante esos años.
Abén Aboo
Diego López Abén Aboo fue un noble morisco español, nacido en fecha desconocida en Medina de Bombarón. Este histórico personaje, odiado por sus enemigos y por no pocos de sus propios amigos, fue uno de los principales caudillos moriscos alzados en las Alpujarras a finales de 1568. Sucedió al frente de la revuelta a su primo hermano Aben Humeya, tras haberlo traicionado para sucederle como rey de la sublevación morisca. Fue coronado rey con el ceremonial que se coronaban los reyes andaluces y lo llamaron Abdalá Abenabó, rey de los andaluces. Se movió entre Orgiva y Mecina Bombarón, donde tenía su sede. La guerra estuvo localizada en La Alpujarra, donde recibió la obediencia de todas las familias moriscas, así fue bien visto, respetado, obedecido y temido como rey. Su trágico final le da un aspecto aún mas heroico, ya que antepuso la fidelidad a sus creencias “a todas las mercedes que el rey Felipe le pudiera hacer”. Abén Aboo conocido por “el Reyecillo” fue finalmente asesinado en 1571 en unas cuevas entre Mecina Bombarón y Bérchules.
Pedro Antonio de Alarcón
Novelista español nacido en Guadix (Granada) en 1833 y murió en Valdemoro (Madrid) en 1891. Entregado al periodismo dirigió “El eco de Occidente” y establecido en Madrid fue responsable de “El látigo”, revista satírica y anticlerical, en Madrid formó parte del grupo de escritores románticos. Como dramaturgo fue muy aplaudido por el público en su obra “El hijo pródigo”, pero no demasiado aceptado por la crítica, al igual que le ocurrió con sus poesías satíricas y humorísticas. El éxito le llego finalmente con sus crónicas de viajes, empezando por “el Diario de un testigo de la guerra de África”, o el relato de la “Guerra en Marruecos” de 1859-1860, y siguiendo su estilo publicó otras dos obras más “De Madrid a Nápoles” (1861) y “la Alpujarra” en 1873. En ésta última relata su paso por esta comarca, y al parecer se da la circunstancia de que se alojó en la misma casa que Gerald Brenan durante una noche. De su paso por Yegen recoge algunas impresiones del pueblo: “Yegen está sumamente elevado en las andamiadas de la Sierra; pero tan defendido de los vientos del Norte, y tan a merced del Sol y del ambiente de África, que en él encontramos, entre brillantes chorros de nieve derretida que bajan de las vecinas cumbres, granados en flor, opulentos olivos y hasta naranjos llenos de fruto.” Además distingue a Yegen con piropos que no tiene para otros pueblos vecinos, así en una ocasión lo consideró: “chico y verde como un oasis” y más adelante hace referencia a él como: “el diminuto y frondoso Yegen”.
Prosiguió con su redacción de novelas  que fueron muy apreciadas en general, como es el caso de “El sombrero de tres picos” y “El escándalo”. Otras obras suyas son  “El capitán veneno” y “La pródiga” de escaso éxito, este fracaso lo llevo finalmente a publicar un libro autobiográfico con el que la crítica fue más tolerante.

Ugijar y Pueblos Cercanos


Senderismo en Alpujarravalle


Mecina Bombaron y sus alrededores



 POR SIEMPRE ALPUJARRA   La Alpujarra: Su naturaleza salvaje y ancestral la hacen un lugar para el reposo y la aventura. La comarca incluye 48 municipios, cuarenta de ellos en la provincia de Granada y los ocho restantes en Almería. Los límites Norte y Sur son Sierra Nevada y el mar Mediterráneo. La frontera Occidental principia en el Veleta, baja con el río de Lanjarón hasta Órgiva, gana luego la Sierra de Lújar y cae al mar entre Castel de Ferro y Torre de Paños. La frontera Oriental empieza hacia Ohánes, corre las crestas de Sierra de Gádor y va a morir en la Punta de las Sentinas. El río Guadalfeo la cruza longitudinalmente. Está tan unida a las acequias que recorren sus laderas que sería muy difícil imaginarla sin el ir y venir del agua.
- Cuenta con más de 65 endemismos vegetales.
- En gran parte de su territorio aún no han sido adoptadas técnicas de cultivo intensivas (uso de pesticidas, abonos químicos, etc.)
- El trovo es el cante popular, asombroso y poetico.
 ¿Debe decirse Las Alpujarras o La Alpujarra.?
- La Academia Española define en su Diccionario de la Lengua Castellana la voz Alpujarreño, ña: «Adj. que se aplica al natural de Las Alpujarras y a lo perteneciente a ellas».
- Pero y principalísimo: Los mismos alpujarreños la nombran, La Alpujarra.
Es un error muy común calificar a los antiguos pobladores de La Alpujarra de árabes, es mas correcto denominarlos:
musulmanes si atendemos a su religión, ó
andalusies si atendemos a su procedencia.
  Zonas diferenciadas:
Por su clima, topografía, grado de desarrollo, situación de sus comunicaciones o por su principal sector de ocupación existen en la comarca varias zonas claramente diferenciadas. Así se puede viajar desde las pistas de nieve de Sierra Nevada hasta las cálidas aguas del mar Mediterráneo en pocos minutos, descendiendo más de tres mil metros con los consiguientes cambios climáticos y paisajísticos que conlleva.
Alpujarra Alta ocupa buena parte del Parque Natural de Sierra Nevada declarado por la UNESCO reserva de la Biosfera.
La costa occidental, municipios con un grado de desarrollo turístico medio y en crecimiento, como Salobreña y Almuñecar.
La costa oriental, con un turismo incipiente y de menor poder adquisitivo, donde se encuentran los núcleos de Castell de Ferro, La Mamola, Los Yesos, Melicena, Castillo de Baños, La Rábita, El Pozuelo...
En las sierras (Cázulas, Guájares, la Contraviesa y el Madroñalejo) se enclavan los núcleos de Lentejí, Los Guájares, Lújar, Rubite, Polopos, Sorvilán, Albuñol y Albondón, pueblos con una belleza paisajistica semejante a La Alpujarra Alta y con un gran potencial para el turismo rural.
En La Alpujarra Baja, protegida de los temporales del Norte por Sierra Nevada y gracias al clima suave y húmedo de la costa se desarrolla una de las agriculturas más prósperas de Andalucía: los cultivos tropicales en la costa más occidental, aguacates, chirimoyas, mangos, etc. y los cultivos artificiales en invernaderos bajo plásticos, principálmente localizado en el Campo de Dalías. Desgraciadamente estos últimos están sustituyendo a los cultivos subtropicales en la costa e incluso a la agricultura de montaña con grandes superficies entre Ugíjar y Yátor e inexplicablemente en áreas de influencia de los Espacios Protegidos como Picena, Laroles, etc.
Durante las sequías de los años 80 y 90 se procedió al entubamiento de acequias así como al encofrado de grandes balsas con la finalidad de mantener el caudal de agua y reducir los trabajos que precisa el sistema tradicional. Desde el punto de vista ambiental, estético, paisajístico y turístico estas actuaciones se pueden catalogar de catastróficas.
  Historia:
Lo que resulta de las investigaciones historicas es que La Alpujarra corrió la misma suerte que el resto de la provincia de Granada durante la dominación de los Fenicios, los Cartagineses, los Romanos o los bárbaros del Norte y fue sucesivamente fenicia, cartaginesa, romana y andaluza.
4200 aC. - 2500 aC. El Neolítico:
Los pobladores de la cueva de los Murciélagos cultivaban los valles cercanos a Albondón, recolectaban miel, y se adornaban con collares de conchas y piedras de colores. No poseía armas de guerray y su organización social era un matriarcado.
2.400 aC. - 2000 aC. Los Millares:
Fué uno de los mayores poblamientos de la época a los pies de la Sierra de Gádor, aún puede verse el largo muro y foso que rodeaba el pueblo de cabañas de mimbre.
1400 aC. - 500 aC. Iberia y Tartesos:
La cultura Ibera de Tartesos se desarrolló en el Bajo Guadalquivir y extendió su poder hasta las principales zonas mineras de Linares y La Alpujarra, frenando la cultura celta que ocupaba la mayor parte de La Península Ibérica, del encuentro de estas dos cultura surgió la celtibérica.
500 aC. - 206 aC. Los cartagineses:
Arrebatan a los fenicios la ciudad de Gadir (Cádiz), práticamente aniquilan a los Tartesos y monopolizan el comercio. En el año 237aC. Amílcar conquista el Sur de la Península Ibérica explotando las minas de hierro y plomo en La Alpujarra.
200 aC. - 400 dC. Roma:
En La Alpujarra el legado romano no es muy extenso, solo la Vía Hercúlea en honor a Hércules (construida cerca del mar en el camino que supuestamente recorrió este personaje hasta Gibraltar), algunas ruinas del poblado romano de Murgis y otras en el Campo de Dalías, en las cercanías de Órgiva y en Torvizcón, el Puente Romano de Mecina Bombarón y poco más. Desde el 199aC. se suceden las rebeliones por parte de los Iberos, el líder alpujarreño Colca luchó en La Contraviesa.
418 - 711 Suevos y Visigodos:
Con la caida de Roma toman la mayor parte de la Península Ibérica, el Emperador Justiniano el Sur-Sureste. Existen en La Alpujarra testimonios arqueológicos de ésta época en Trevélez y Busquístar.
711 - 1570 Islam:
Fueron 17.000 los hombres de Tarik que desembarcaron en Tarifa, pronto la práctica totalidad de la Península se convirtió al Islam. En una comarca abrupta como La Alpujarra, la población mozárabe (cristianos en territorio musulmán) fué muy importante en tiempos del Califato. En el año 913, el califa Abd al-Rahman III tuvo que cruzar Sierra Sulaira (Sierra Nevada) por el Puerto de la Ragua para sofocar una rebelión (musulmanes españoles muladíes y cristianos afines a Ibn Hafsun) que luchaban por la independencia de La Alpujarra y se hicieron fuertes en el castillo de Juviles.
En el siglo XI debido a la importancia que adquirió el nuevo Puerto de Almería, una buena parte de La Alpujarra se siembra de moreras compitiendo la seda alpujarreña con las mejores de Oriente. El momento más fecundo serán los siglos XIV-XV, con una formidable producción de sedas, productos de huerta, vino, frutos secos, esencias aromáticas, etc. que se exportan, o en muchos casos sirven como pago de impuestos de los reyes nazaries a los reyes castellanos.
1492 - 1877 Castilla:
Con la caída de Granada en 1492 muchos andalusíes se instalan en La Alpujarra, creando grupos de resistencia bajo el mando de Aben Humeya, el último rey andalusí. Las cruentas rebueltas tendrán fin en 1570, año en que Felipe II decretó la expulsión de los moriscos de estas tierras. Se produce entonces una despoblación casi total de la comarca. Para paliar los negativos efectos económicos, se inicia una repoblación y reparto de tierras con gentes del norte de la península (gallegos, leoneses, castellanos). Hacia los siglos XVI-XVII se evidencia un gran cambio en todos los aspectos, descenso de la industria sedera y retroceso de los cultivos tradicionales, produciéndose el desgaste ecológico y económico de la zona con cultivos extensivos de cereales de manos de los nuevos colonos, acostumbrados como estaban a otros sistemas de cultivo agrícolas y ganaderos.
A partir del siglo XVIII
La comarca se decanta hacia una economía de subsistencia, cada pueblo de la Alpujarra organiza de nuevo su red de bancales, restaura antiguas acequias y albercas, cultiva sus propias frutas y hortalizas, levanta molinos de harina, teje, etc.
A finales del siglo XIX y principios XX:
Se produce una nueva fiebre de los metales alpujarreños y se vuelven a abrir minas en la comarca (Sierra de Gádor y Contraviesa, las famosas Minas del Conjuro, en la Sierra Lújar, etc.), pero el esplendor dura pocos años. La necesidad de grandes cantidades de madera hizo que se talaran la práctica totalidad de la Sierra de Gádor y Lújar y una buena parte de Sierra Nevada causando más destrozo que en los 3000 años anteriores de minería.
Con la llegada de la industrialización:
En la segunda mitad del siglo XX se produce un gran flujo migratorio de alpujarreños a otras zonas de España en busca de mejoras en su calidad de vida, causando una merma considerable en la población, los efectos de este proceso aún hoy día se dejan sentir.

Pampaneira, "Un Rincón en La Alpujarra"


Polopos con Encanto


Dalias "Balcon de La Alpujarra, Al Mar"












 LA ALPUJARRA La Alpujarra es una de las comarcas españolas con mayor personalidad, la cual, en los últimos años, ha ido aumentando vertiginosamente en interés turístico. La belleza, fuerza y contraste de su paisaje, sobre todo por los cambios de altitud (del Mulhacén a la Costa del Sol en 50 km.), la estructura de sus pueblos y la amabilidad de sus habitantes, junto a un pasado histórico donde aún se pueden oír las resonancias musulmanas, hacen de esta región una zona completísima desde el punto de vista turístico. A estos factores principales se unen otros que le dan un mayor realce, como es el caso de la gastronomía, las fiestas populares (destacan las romerías a la sierra y las fiestas de moros y cristianos) v una climatología muy contrastada que permite excursiones o deportes con un fondo marino o nevado. Hay varias teorías sobre la procedencia del nombre Alpujarra, entre las que está la que lo hace provenir de uno de los primeros colonizadores musulmanes de la comarca, «Albujarra»; pero la opinión de muchos filólogos se decanta por el significado de «alba sierra». Sobre la procedencia de algunos nombres de pueblos y lugares de La Alpujarra hay una opinión equivocada al pensar que proceden de¡ gallego. Esta idea surgió porque se produjo una colonización de campesinos de esta región tras la expulsión de los moriscos pero, en verdad, los nombres, que analizaremos posteriormente, eran previos a dicha emigración. El accidente más importante de la comarca es Sierra Nevada, que ofrece el límite norte de la región. Tuvo anteriormente distintos nombres, como Orospeca, Solaria o Solair. Sierra Nevada es un marco incomparable desde un punto de vista geográfico y cismático que se puede apreciar desde diversos puntos de La Alpujarra. En esta sierra se encuadran importantes cumbres, destacando el Mulhacén, el más alto de la Península Ibérica, al que se encarama la localidad de Trevélez, y el Veleta, al que suben escalonadamente Pampaneira, Bubión y Capileira. Entre los escritores que se han dedicad a esta región hay que destacar a dos. El primero de ellos es el hispanista inglés Gerald Brenan, el cual inmortalizó la localidad de Yegen. Para conocer esta región, su evolución y significado, es imprescindible leer «Al sur de Granada», obra que realizó entre los años 1 920 y 1 930 desde la residencia que tenía en el pueblo de Yegen. El segundo autor en importancia es Pedro Antonio de Alarcón, escritor de Guadix que llevó a cabo, cincuenta años antes, un viaje por la comarca, con el resultado final de su libro «La Alpujarra». De ambos autores se han sacado importantes notas para esta publicación. Algo que impresiona a todo viajero que llega a esta comarca es la arquitectura de sus pueblos, sobre todo la de los enclavados en el Barranco del Poqueira. Son pueblos de calles estrechas, torcidas, empinadas y adaptadas a posibles nevadas, con la característica de la privatización del espacio público. Los tejados, planos, están hechos con losas de piedra dispuestas horizontalmente cubiertas de pizarra descompuesta (launa) que impermeabiliza. En estos tejados planos o «terraos» se pueden ver, en los meses de otoño e invierno, mazorcas de maíz y ristras de pimientos. También destacan los «tinaos», terrazas particulares llenas de flores que invaden el espacio público, siendo los más famosos los de Pampaneira. Otro aspecto original de la arquitectura de estos pueblos es el de las chimeneas, las cuales son de estructura cilíndrica y tienen que funcionar gran parte del año. Un elemento a destacar es la artesanía alpujarreña, que se pueda considerar clara heredera de su origen morisco. Lo más importante y que conserva mayor tradición es la confección de tejidos. En los últimos años se han instalado en la comarca numerosos talleres de artesanía que, además de los telares, han relanzado la cerámica e incluso la orfebrería. Esto ha hecho que numerosos artistas y artesanos, junto a músicos, pintores y poetas hayan escogido La Alpujarra como lugar de residencia. El pasado árabe no sólo persiste en la artesanía sino también en las costumbres, fiestas y gastronomía; además se mantiene en nombres de pueblos, de zonas naturales e incluso administrativas, como «la taha», especie de término municipal que todavía se usa con cierta frecuencia, como en Pitres, conocido como La Taha. El hospedaje en la comarca, debido al auge turístico, ha aumentado en plazas en los últimos años. Hay hoteles, hostales, pensiones y fondas. Es original de esta región la «casa de labranza» que se alquila a los viajeros en grupo. También se han instalado campings (Pitres y Trevélez) y una villa turística (Bubión).   Vías de acceso   En la Costa del Sol granadina, entre Salobreña y Motril (a 100 km. de Málaga y 115 de Almería) empieza la N-323 hacia Granada, de la que parten dos entradas a La Alpujarra. Por la primera, a l 5 km. de la costa, a través de Vélez de Benaudalla y por la carretera de la Umbría, se llega a Orgiva, 14 km. después. La segunda entrada, a 29 km. de la costa y a 40 km. de Granada, lleva a Orgiva tras pasar el Puente de Tablate y Lanjarón, 1 5 km. después. Se puede entrar a La Alpujarra oriental desde Guadix, cruzando el puerto de la Ragua. También desde la costa por las localidades de La Rábita o Adra. Por último, desde Granada, tras pasar la Estación de deportes invernales de Sierra Nevada, se llega a Capileira, por un recorrido sólo practicable en verano. Orgiva, que se puede considerar la capital de La Alpujarra occidental. En cada población se menciona la distancia con la localidad anterior de nuestro itinerario.

GEOGRAFIA

La Alpujarra está delimitada, al norte, por la línea de cumbres de Sierra Nevada. La cumbre más elevada es el Mulhacén, con 3.478 m, que a su vez es el pico más alto de la Península Ibérica. Le sigue en importancia el Veleta. El límite oeste lo forma el Valle de Lecrín. Al este, nos encontramos una línea que enlaza Sierra Nevada, Sierra de Gádor y el delta del río Andarax. Al sur, se puede considerar la costa mediterránea el límite natural de esta comarca. Todo ello en las provincias de Granada y Almería. Forma una depresión entre Sierra Nevada y las sierras más meridionales de Lújar, Contraviesa y Gádor; esta depresión está recorrida por los ríos Guadalfeo, Adra y Andarax, con numerosos afluentes como el Poqueira, Trevélez, Mecina...
En 50 km. se desciende desde más de 3.000 m de altitud hasta el nivel del mar, con los consiguientes cambios climáticos y vegetativos, junto a las grandes ventajas turísticas que esto conlleva: las pistas de nieve de Sierra Nevada y las templadas aguas de la Costa del Sol a una hora de distancia. Los cambios de temperatura entre verano e invierno son muy acusados, así como los cambios de humedad entre la zona occidental y orienta¡.
La extensión total es de 1.880 kM2. Incluye 48 municipios, 8 de los cuales pertenecen a Almería.
Predomina una agricultura abancalada de regadío, junto a cereales, judías, patatas, castaños y cerezos en la alta Alpujarra. Olivos, naranjos y viñedos en la Alpujarra media. Viñedos, almendros e higueras en la baja Alpujarra de la zona litoral, junto a importantes plantaciones de frutos tropicales, como aguacate, chirimoya, plátano, etc.
En cuanto a la flora, Sierra Nevada ofrece un gran número de especies, la mayor parte alpinas, que tan sólo se encuentran aquí. Destacan la «manzanilla de la sierra» y la «amapola de¡ Mulhacén».
La población de La Alpujarra, tras el importante impacto que supuso la expulsión de la población morisca (en 1492, 1 570 y 161 0) ha ido evolucionando con cierto estancamiento debido a la emigración; el turismo puede ser una causa para que no se produzca el trasvase de la población a las grandes ciudades.
Los datos que se dan en el itinerario sobre la población están redondeados ya que éstos cambian rápidamente; tan sólo sirven para tener una idea sobre el tamaño de las distintas localidades que vamos visitando en nuestra ruta propuesta.

HISTORIA

La historia de La Alpujarra tiene su momento culminante en la época de la dominación musulmana y, sobre todo, en el siglo XVI, cuando se produce la sublevación de¡ pueblo morisco ante las tropas cristianas de Felipe 11. Los demás apartados no son vitales para el conocimiento actual de la región, pero se destacarán algunos aspectos desde la Prehistoria hasta la actualidad.
Prehistoria. Los restos humanos más antiguos encontrados en La Alpujarra pertenecen al período Mesolítico. Sobre el cuarto milenio antes de Cristo comienza el Neolítico en esta región; se encontraron enterramientos de esta época en la Cueva de los Murciélagos, cerca de Albuñol, a unos 10 km. de la costa granadina.
Hacia el 2700 a. de C. aparece un nuevo foco cultural, basado en la riqueza de la minería, en los límites orientales de La Alpujarra; el asentamiento más importante se llama Los Millares, en la Sierra de Gádor.
En los siglos posteriores surge un nuevo foco cultural, esta vez al oeste de La Alpujarra. Es la llamada cultura Megalítica, centrada en Antequera y Huelva, que se extenderá por toda Europa. Durante este tercer milenio antes de Cristo, La Alpujarra, encerrada entre infranqueables montañas, llevará una evolución más lenta.
La Edad de Bronce en España también comienza cerca de La Alpujarra; en Almería se desarrolla la cultura de El Argar, que se extenderá por gran parte de Europa entre el 1 700 y el 1400 a. de C. También en este milenio, en la Andalucía occidental, se desarrolla el poderoso y rico estado de Tartessos, de cuya historia hay todavía importantes lagunas.
En el primer milenio antes de Cristo comienza la colonización por parte de pueblos orientales: griegos, fenicios, cartagineses y, por el norte, celtas. Este período culmina con la colonización romana. Ninguno de estos pueblos dejó una importante huella en La Alpujarra, tan sólo la colonización romana en la costa, como en Almuñécar, donde quedan importantes restos de un acueducto y el columbario.
Con la llegada de los árabes, en el 71 1, se empiezan a conocer datos históricos sobre la región. Quedan relatos sobre los alpujarreños que los muestran como independientes guerreros y proclives al bandidaje.
En el siglo X, se produjo una insurrección en el sur andaluz contra la creación de¡ califato de Córdoba, encabezada por Omar ben Hafsún. El pueblo alpujarreño tomó el bando de la independencia, por lo que el propio Abd-el-Rahman 111 tuvo que cruzar Sierra Nevada, llegar a Ugijar y, tras varios días de asedio, tomó el castillo de Juviles, cerca de Cádiar.
En la época de los reyes de taifas, a partir de¡ siglo XI, se produce el auge de la taifa de Almería, debido a la industria sedera; La Alpujarra se convierte en un centro productor de seda. Esta época da lugar a dos importantes escritores alpujarreños: lbn Charaf e lbn Omar. En el siglo XIII el ámbito musulmán queda reducido al reino nazarí de Granada. Los administradores granadinos dividen La Alpujarra en tahas (grandes municipios) y se construyen castillos en cada término municipal. En estos momentos, la mayor riqueza de la comarca sigue siendo la industria sedera.
A partir de 1487 empieza el cerco cristiano al Reino de Granada (aproximadamente las provincias de Granada, Málaga y Almería), lo cual se empeora con los problemas dinásticos entre Muley Hacén, El Zagal y Boabdil. Entre 1487 y 1488 caen las partes occidental y orienta¡ de¡ reino. Esta última parte, que estaba en manos de El Zagal, fue cambiada por un feudo perpetuo en La Alpujarra para el contrincante de Muley Hacén y Boabdil, pero al poco tiempo fue expulsado a Africa, donde fue encarcelado.
El 2 de enero de 1492, Granada se rinde y Boabdil firma las capitulaciones. También se le concedió un feudo en La Alpujarra, con residencia a orillas del Andarax (cerca de Ugíjar), pero, lo mismo que a su tío, le obligan a marchar a Africa; esto ocurre en octubre de 1493, estableciéndose en Fez. En los preparativos muere su mujer Moraima, enterrada, según se cree, en el castillo del Valle de Lecrín.
Por las Capitulaciones de 1492, los Reyes Católicos concedían a la población musulmana el respeto de sus creencias, usos y costumbres, así como de sus propiedades, pero los repartimientos de tierras a la aristocracia castellana y la política intransigente del Cardenal Cisneros provocaron sublevaciones, siendo la más grave la ocurrida en 1 500 en La Alpujarra; este primer levantamiento fue sofocado con dificultad.
Con el reinado de Carlos V, las relaciones se suavizan, pero al llegar al trono Felipe II se renueva la intransigencia, que culmina con la pragmática de 1 567, por la que se prohibe el empleo de la lengua árabe y la expresión de usos y creencias moriscas.
A fines de 1 568, los cabecillas moriscos acuerdan un levantamiento general, pero el fracaso de la sublevación en la capital granadina hará que el conflicto se centre, durante más de dos años, en La Alpujarra, controlando los rebeldes varios puertos por donde recibieron ayuda del norte de Africa. En el Valle de Lecrín, el 27 de diciembre de 1568, es proclamado rey Aben Humeya. La solemne coronación se llevará a cabo días después en Cádiar, en un olivar. Aben Humeya, también conocido como Aben Omeya, procedía de una antigua familia musulmana emparentado con los Omeya. Su familia se había convertido al cristianismo, por lo que tenía el nombre de Fernando de Córdoba y Válor; al iniciarse el conflicto es cuando cambia su nombre.
Todavía en diciembre de 1 568 los moriscos se hacen fuertes en el Valle de Lecrín, haciendo retroceder a las tropas cristianas mandadas por el marqués de Mondéjar, hasta que el 1 0 de enero éstas pasan el Puente de Tablate y entran en La Alpujarra. Mientras, Aben Farag, lugarteniente de Aben Humeya, había hecho incursiones en Lanjarón y en otras localidades de La Alpujarra occidental, como en Orgiva. Las tropas cristianas, entre el 1 0 y el 1 8 de enero, fueron doblegando las tahas de Poqueira, Pitres, Juviles y Ugijar.
Aben Humeya, que prefiere la guerrilla, marcha de nuevo a occidente retomando el Valle de Lecrín y el Puente de Tablate, por lo que deja incomunicadas a ¡as tropas cristianas. En estos momentos entra en combate por la parte orienta¡, como refuerzo, el marqués de los Vélez. El de Mondéjar pasa de nuevo a la parte occidental pero los moriscos lo entretienen en el Peñón de los Guájares (camino de Salobreña), con lo que los moriscos penetran de nuevo en La Alpujarra.
Aben Humeya, que se esconde en la zona de Bérchules, Válor y MecinaBombarón, es cogido en emboscada en esta última localidad, lugar de residencia de Aben Aboo, primo y luego sucesor de¡ cabecilla morisco.
En los primeros meses de 1 569 se estaban produciendo atrocidades por ambos bandos, como los 800 muertos de Válor. En abril, toma el mando cristiano D. Juan de Austria, hermano de Felipe 11. En mayo, la insurrección se abre y llega a la Axarquía, Sierra de Bentomiz, Baza y el oriente de Almería, aunque en junio serán derrotados los últimos moriscos malagueños (Frigiliana). Entre junio y julio, las tropas cristianas consiguen victorias en La Alpujarra orienta¡ (Berja, Ugijar) pero, en agosto, los moriscos vuelven a tomar Padul y otros pueblos de¡ Valle de Lecrín. El marqués de Mondéjar es alejado por D. Juan de Austria.
En octubre de 1 569, se produce una conspiración contra Aben Humeya en Cádiar. Se mezclaron varios motivos: la ambición de Aben Aboo, el enfrentamiento de Aben Humeya con las tropas turcas, el odio de la familia de su mujer (por haber matado el rey morisco a varios de sus miembros) e incluso el móvil de los celos. Aben Humeya descansaba en Laujar de Andarax (al este de Ugijar). Fue asesinado por su primo, quien le sucedió. Fue enterrado allí, pero D. Juan de Austria, al terminar el conflicto, trasladó sus restos a Guadix. El segundo rey morisco empieza bien su reinado al vencer a los cristianos en Orgiva pero, al entrar en combate el hermano de Felipe II, tiene que retirarse a las alturas de la sierra. En estos momentos, los moriscos de Granada y La Vega ya habían sido expulsados a otras provincias. En octubre de 1 570, tan sólo contaba el cabecilla morisco con 300 hombres. Al final es también asesinado y llevado a la capital granadina. Tras ser sofocada la rebelión se procede a la expulsión de los moriscos supervivientes, que han sido calculados en unos 80.000; el destino fue Andalucía occidental, La Mancha y Castilla. Unos pocos millares pudieron permanecer hasta la expulsión general de¡ país, en 1 61 0, bajo el reinado de Felipe II. Gran parte del territorio de Granada fue devastado. Hubo una repoblación de campesinos de Galicia, León, Asturias y Castilla, en total 12.542 familias que repoblaron 270 lugares, perdiéndose para siempre unos 130 lugares. A partir de estas fechas se va produciendo un retroceso general de la comarca y un fuerte olvido histórico; tan sólo se puede reseñar su participación durante la Guerra Civil española.
Tras el levantamiento del 1 8 de julio de 1936, la costa granadina, malagueña y almeriense quedó bajo el mando del gobierno de la República, así como la parte orienta¡ y central de La Alpujarra.
Los sublevados, que tenían la capital granadina en su poder, no se aventuraron más allá de Lanjarón. Orgiva fue evacuada y quedó entre dos líneas prácticamente hasta el final de la guerra. Las familias ricas huían a la capital y en el interior de la comarca se producían atrocidades por ambos bandos, más por rencillas personales que por verdaderos motivos políticos.
A la guerra siguió en toda España un período de hambre, agravado por sequías hasta 1950. Esto fue beneficioso para la economía alpujarreña donde nunca faltó el agua.
Aquí termina la historia de La Alpujarra, que en la actualidad se ha puesto otra vez en auge gracias a la atracción turística que ha visto en esta comarca un conjunto de factores beneficiosos para la visita y, en muchos casos, para la estancia definitiva.
DESPEDIDA
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AUTOR: Administrador de la Web LA ALPUJARRA









LA CALAHORRA (Granada)


El Blog de Gonzalo
Comentarios de Pedro Antonio de Alarcón




Felix

La Otra Cara de Las Alpujarras con Vistas al Mediterraneo

Felix es un municipio español de la provincia de Almería, En el año 2009 contaba con 654 habitantes. Se encuentra situada a una altitud de 815 metros y a 26 kilómetros de la capital de provincia, Almería. Su gentilicio es felisarios.
Felix es otro pueblo de honda huella árabe, otra de las claras pervivencias de la España de Al Andalus, tanto que está situado frente a un cerro llamado de la Matanza por lo que allí sucedió en 1568, cuando los moriscos asediados y al borde la derrota prefirieron el suicidio arrojándose desde los riscos de la montaña a la humillación y el sometimiento. En 1836, Vícar se independizaría y se constituiría como municipio. En 1989, La Mojonera se independizó de él convirtiéndose en un pueblo independiente. Posee un manantial, cuyas aguas son delgadas y sanas, y bastante famosas en toda la provincia de Almería, aunque no es de esta agua de la que se abastece la población, sino de otra, procedente de unas minas situadas en la Sierra de Gádor.

Fiestas

La fiesta patronal de carácter tradicional tiene lugar los días 15 y 16 de agosto, festividad de San Roque, siendo su origen anterior al siglo XX. Otras fiestas clásicas del municipio son:
-San Marcos: El segundo patrón del pueblo es San Marcos. En su honor tiene lugar una celebración con procesión a caballo incluida y aperitivos en la Plaza de la Iglesia el día 25 de abril.
-Las Castañas: El día uno de noviembre, coincidiendo con la celebración del día de Todos los Santos, los amigos y amigas se reunen para cenar y comer castañas (fruto común en el otoño).
-Los Chapuzones de San Juan: En la noche de San Juan tienen lugar los chapuzones. En esta celebración, a las doce de lo nohe del día 24 de junio, jóvenes y mayores se mojan la cabeza en la fuente del pueblo para tener suerte el resto del año.
-Los Letreros: A pesar de no ser una fiesta en si, otra costumbre típica en el pueblo a lo largo de los tiempos ha consistido en escribir letreros por las paredes de las casas, la noche del Domingo de Resurrección (último día de Semana Santa). Para expresar publicamente ideas de todo tipo que por algún motivo destacan. Por la mañana de este mismo día, grupos de amigos y familiares se desplazan hasta la sierra (El pozuelo,bérchul...) donde pasan el día cocinando, comiendo y divirtiéndose.
Tradicionalmente su

Economía

se ha basado en la minería del plomo, existiendo antiguamente cinco fábricas de fundición de plomo y además cultivos de olivos, almendros y vid, aunque actualmente este tipo de cultivos son para consumo familiar. La  gastronomía representa la cultura de un pueblo. Está influenciada por el clima, la economía, los recursos naturales del lugar, las estaciones del año y las festividades religiosas.
Aunque su gastronomía y repostería son variadas, como en tantos pueblos alpujarreños, sus productos no pueden ser adquiridos en los comercios, ya que son de fabricación exclusivamente familiar, a excepción del pan de aceite y diversas clases de roscos, que pueden ser comprados en las dos panaderías existentes en el pueblo.
Entre los platos típicos destacan: los "gurullos", el trigo "pelao", el arroz en "colorao", el cocido, las migas de pan, las talbinas,las acelgas esparragás, las gachas "colorás", el conejo al ajillo, el ajo blanco, el "al-cuzcuz"(comida de origen árabe).
En cuanto a la repostería típica podemos hablar de: el pan de mosto, el pan de aceite, los típicos borrachillos, la leche frita, el arroz con leche, los roscos y los tortos caseros (elaborados con masa de pan).Por la Semana Santa, la gente del pueblo realiza, roscos, arroz con leche, borrachillos de repostería, y comidas típicas en estos días: potajes de garbanzos y abichuelas con bacalado,la pipirrana, el bacalado con tomate.
El vino cultivado y producido en el pueblo tiene gran aceptación por su excelente calidad y sabor.
 Felix es otro pueblo cargado de sencilla belleza, como se advierte a simple vista desde la carretera o desde las cumbres de la sierra. Blanco y flanqueado por un apreciable arbolado que parece sostenerlo desde abajo, está presidido por un castillo árabe del siglo XI, recientemente restaurado, que domina la Bahía de Almería y que da idea de la importancia que el pueblo llegó a alcanzar en el sistema defensivo de la capital en tiempos de los árabes. Su mirador ofrece, por lo tanto, una de las más privilegiadas y recomendables vistas de la provincia. Igualmente espectacular es la visión desde la plaza, en la que destaca, además del horizonte que se domina, la iglesia de la Encarnación, una de las más interesantes de todo el Poniente almeriense, un templo que centra, por su sólido aspecto, el perfil del pueblo y que, levantado sobre la antigua mezquita musulmana, data del XVI.
Igualmente espectacular es la visión desde la plaza, en la que destaca, además del horizonte que se domina, la iglesia de la Encarnación, una de las más interesantes de todo el Poniente almeriense, un templo que centra, por su sólido aspecto, el perfil del pueblo y que, levantado sobre la antigua mezquita musulmana, data del XVI. Otros monumentos que le dan personalidad a nuestro pueblo son: el castillo de felix:(Data del siglo XI, perteneciente a Zugayba, bisabuelo del rey de Granada, Abd Allah; recientemente restaurado y asentado sobre un mirador desde el que podemos contemplar un magnífico paisaje, que va desde el Cabo de Gata hasta la zona del poniente almeriense), la ermita situada frente al Cerro de la Matanza, el molino, el puente del barranquillo.         Vista de Aguadulce desde Felix
No cabe duda que me queda,mucho que decir de Felix,pero eso sera mas adelante,y entrarà en la parte mas anecdotica y entrañable de Felix,mientras tanto aqui queda la breve historia de Felix,pueblo de la alpujarra Almeriense.

Fotografia y video:Raimon Magan.
Un residente en Felix.





Ohanes  (Almeria)           Las Alpujarras....



Las noticias más destacadas de Ohanes. Infórmate de lo que ocurre en esta localidad.



 Historia del Municipio de Ohanes
Cuna prehistórica del Homo Sapiens y de la cultura del Argar. Con jurisdisción propia se vio poblada e invadida por turcos y berberiscos.


 La uva de Ohanes, conocida tambien como la uva del Barco, es junto la reciente incorporación del turismo rural las principales fuentes de ingresos de la comarca
 La gastronomía representa la cultura de un pueblo. Está influenciada por el clima, la economía, los recursos naturales del lugar, las estaciones del año y las festividades religiosas.


Visitar las viviendas de turismo rural, y por un módico precio, constituyen una admirable iniciativa de espansión cultural y un deleite visual.
Recomendamos la subida al Santuario de la Virgen de Tríces, asistiendo al la vigilia y posterior romeria. Los parajes nos conducen por un marco incomparable hasta el Collado del Espino y la Majada de las Vacas, donde podremos descansar y disfrutar del Parque Natural
Cada rincón de la ladera esconde innumerables bellezas, como la antigua Fortaleza Nazarí. Ohanes es si duda un paraiso de descanso y belleza.








Ohanes
Municipio de la provincia de Almería situado en la zona más alta de la Sierra Alpujarreña, a 958 metros sobre el nivel del mar.


    Camino de Ohanes. Distancias kilometricas, mapa de sitación, ya no tienes excusa para visitarnos.


Agenda anual.
Una noche de vigilia es el preludio a la romería de la Virgen de Tíces. La Carrera de los Toros es junto con la procesión de S. Marcos, un acto ludico-religioso impresionante.


 
Hermosa Iglesia Parroquial de estilo puramente barroco, el Santuario de la Virgen de Tíces y el paisaje natural son motivos más que sobrados para visitar Ohanes.

El Tiempo - Hoy

      
Ohanes




vista de OhanesMunicipio situado en una ladera, al sur de Sierra Nevada, en la comarca de la Alpujarra, e incluido dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. Como los demás          pueblos de la Alpujarra, presenta las características comunes a estos: casas blancas con terrados y chimenea distribuidas en calles estrechas y escalonadas; iglesia mudéjar y flores adornando los balcones.
La ladera sur de Sierra Nevada se inclina sobre el Andarax, generando afluentes torrenciales y abarrancados. Entre ellos, las lomas empinadas son los únicos terrenos aptos para el cultivo, adoptándose aquí la ordenación aterrazada para su aprovechamiento vitivinícola. El escalonado paisaje llama notablemente la atención. Un inmejorable ejemplo de esta acción antropógena puede observarse desde la carretera que da acceso a Ohanes, unos kilómetros encima de Canjáyar.
La existencia de una fortaleza nazarí nos habla de su historia en la época de Al-Andalus. Antes de la sublevación morisca de 1568, Ohanes contaba con 495 habitantes de origen morisco. De los dos ejércitos encargados de sofocar la sublevación morisca, el del Marqués de Mondéjar y el del Marqués de los Vélez, este último sostuvo violentos combates en Ohanes, Huécija y Felix. El final de la contienda fue llevado a cabo por don Juan de Austria, concluyendo con la expulsión de la población morisca. El territorio se repobló con cristianos viejos, comenzando una lenta recuperación de la población en los siglos sucesivos. A mediados del siglo XVIII ya contaba con 468 habitantes.
El siglo XIX fue el gran siglo para Ohanes, su nombre se paseó por todo el mundo dando nombre a la variedad de uva de Ohanes. Se exportará a Europa y América. Con las primeras crisis del siglo XX se cerraron los mercados internacionales y su producción cayó irremediablemente.
Además trajo consigo el desarrollo de la industria de barrilería, ya que esta uva se transportaba en barriles.
Esta variedad de uva se obtiene por hibridación o cruce de la uva blanca, llamada de "Jaén" con la de Rágol o de colgar, conocida como "encarnada de Rágol". Se iniciará el cultivo en esta villa y a renglón seguido en Rágol para extenderse con rapidez por toda la provincia.
Ohanes es el primer municipio ecológico de Europa, con certificación de AENOR.
Visita cultural:
Santuario de Tices: Situado a 5 Kms. de Ohanes, en la carretera provincial que une el municipio con Abla, por el puerto de Santillana. El Santuario se construyó sobre el solar de una ermita, dedicada a San Marcos. Su construcción tiene lugar entre los años 1800 y 1803.
Iglesia Parroquial: Construida a finales del XVIII es de estilo neoclásico y la particularidad de que la torre forma parte de la fachada, característica común de arquitectos discípulos de Ventura Rodriguez.
Casa de la Torre: Casa señorial del siglo XVIII. Desgraciadamente, la torre tuvo que ser demolida, hace unos años, debido a su deterioro. Se encuentra en la calle Tesoro. Según una leyenda, fué construida por un Virrey que vino de Mexico.
Estatua del Obispo Diego Ventaja: Realizada en bronce y ubicada en la Plaza del Ayuntamiento. Dedicada a dicho obispo, hijo de Ohanes. La escultura fué realizada en los años 50 por el escultor Juan Cristóbal, nacido en Ohanes.
Estatua de Miguel de Cervantes: Realizada en escayola sobre pie de granito y situada en la Plaza de Juan Cristóbal. Realizada por el alumno de Juan Cristóbal sobre un motivo original del escultor ohanense.
Son interesantes además las Plazas de Juan Cristóbal, Miguel Vizcaíno y la Placilla del Altillo desde la que hay una buena vista del casco urbano.
Visita a Tices, Puerto de Santillana y Ocaña:
Salimos de Ohanes en dirección norte, que será la que mantengamos a lo largo de todo el itinerario. Para ello, primero saldremos por la carretera que se dirige hacia Granada para, a poco menos de 1 km, encontrar un carril a nuestra izquierda que comienza la ascensión rápidamente, ya en dirección norte.
El camino pronto se bifurca y nosotros tomaremos la de la derecha, para a media ladera ir ascendiendo suavemente por una pista en buen estado, de trazado sinuoso y casi aburrido. Pronto llegaremos a la aldea de Tices, con su ermita al frente, en un enclave altamente privilegiado, en un valle de gran tamaño al estilo de los de la Sierra nevada. En el margen derecho del barranco, según lo ascendemos, encontramos un camino que sube directamente hasta el Puerto de Santillana, todavía en dirección norte. Desde el mismo puerto se tiene una gran panorámica de toda la solana de Sierra Nevada, teniendo bajo nosotros un valle en el que está el poblado de Santillana, por el que pasa la Rambla del mismo nombre, hasta las mismas puertas de Ocaña. El itinerario encierra las dificultades lógicas de un trazado de alta montaña, principalmente por el esfuerzo físico y en invierno por las dificultades metereológicas. Para este itinerario puede ser necesario pernoctar al aire libre, lo más recomendable es hacerlo en Tices. Tanto en Ohanes como en Ocaña encontraremos posibilidades de alojamiento.



Romería de Tices: En la tarde noche del 14 de agosto, los vecinos de Ohanes y de otros lugares limítrofes, se dirigen a la cortijada de Tices para velar durante la noche a la Virgen de Consolación de Tices. Las gentes invaden los porches, cañaverales, el arroyo, la explanada hasta que llegue el nuevo día. Por la tarde, se traslada la Imagen desde su Santuario de Ohanes.

Fiestas de la Virgen: En honor de la Virgen de Tices. Tienen lugar sobre el 8 de Septiembre.

La Octava: En el mes de noviembre, sin día fijo, se traslada la Imagen de la Virgen de nuevo a su Santuario de Tices. Hasta hace poco, se realizaba esta romería una vez acabada la recolección de las uvas.

San Marcos: Es la fiesta por antonomasia de Ohanes Tiene lugar en abril. Es una fiesta muy antigua que consiste en llevar a unos toros y vacas atados a dos cuerdas delante de la procesión de San Marcos. En el recorrido, existen 8 lugares donde tradicionalmente se le hace una reverencia a cada toro ante el Santo. Al final del recorrido, se reparten los roscos de San Marcos y ponche.

San Antón: En enero, en las vísperas de San Antón, tiene lugar la fiesta de los " chiscos " en honor al santo.          En varias calles los vecinos queman todo lo que no les sirve, comen beben, cantan y bailan. En algunas de ellas se hacen muñecas de trapo para quemar.

Carnaval: Esta fiesta se ha mantenido durante muchos años, incluso en los tiempos que estaba prohibida. Destacar las comparsas de la zona y las máscaras.




Gastronomía:
Cocido. Migas. Guiso de conejo. Vino zurrache. Uva de mesa.
Áreas de acampada:
Collado del Espino. Pista Forestal de Ohanes al Puerto de la Ragua, a 7 km de Ohanes.
Casas Rurales:
Leonardo. C/ Mengemor, 39. Zona Alpujarra Almeriense. Río Nacimiento. Teléfono 950 276295 
Casas Rurales de la Acequia. Parte baja del pueblo.

Casas Rurales de Las Angustias, Casa Jazmín y Casa del Médico. Zona centro de Ohanes.

Complejos Turísticos:
Los Castaños. ( E-mail: muriana@serinves.es )
Villa Turística, a 1 km del pueblo.
Restaurantes:Mesón La Polarda. C/ Eras s/n. Tfno. 950 510614. OHANES (Almería).







Google

 Web
 www.lasalpujarras.org

  


LAS ALPUJARRASGranada
La Alpujarra o Alpujarras, como muchos gustan de decir, haciendo referencia a que están ubicadas en las provincias de Granda y Almería, es una de las comarcas andaluzas con mayor personalidad, la cual, en los últimos años, ha ido aumentando vertiginosamente en interés turístico. La belleza, fuerza y contraste de su paisaje, sobre todo por los cambios de altitud -del Mulhacén a la Costa del Sol en 50 km-, la estructura de sus pueblos y la amabilidad de sus habitantes, junto a un pasado histórico donde aún se pueden oír las resonancias musulmanas, hacen de esta región una zona completísima desde el punto de vista turístico. A estos factores principales se unen otros que le dan un mayor realce, como es el caso de la gastronomía, las fiestas populares (destacan las romerías a la sierra y las fiestas de moros y cristianos) y una climatología muy contrastada que permite excursiones o deportes con un fondo marino o nevado.
Hay varias teorías sobre la procedencia  del nombre Alpujarra, entre las que está la que lo hace provenir de uno de los primeros colonizadores musulmanes de la comarca, «Albujarra»; pero la opinión de muchos filólogos se decanta por el significado de «alba sierra». Sobre la procedencia de algunos nombres de pueblos y lugares de La Alpujarra hay una  opinión equivocada al pensar que proceden del gallego. Esta idea surgió porque se produjo una colonización de campesinos de esta región tras la ex- pulsión de los moriscos pero, en verdad, los nombres, que analizaremos posteriormente, eran previos a dicha emigración.
El accidente más importante de la Comarca es Sierra Nevada, que ofrece el límite norte de la región. Tuvo anteriormente distintos nombres, como Orospeda, Solaria o Solair. Sierra Nevada es un marco incomparable desde un punto de vista geográfico y climático que se puede apreciar desde diversos puntos de La Alpujarra. En esta sierra se en cuadran importantes cumbres, destacando el Mulhacén, el más alto de la Pe- nínsula Ibérica, al que se encarama la localidad de Trevélez, y el Veleta, al que suben escalonadamente Pampaneira, Bubión y Capileira.
Entre los escritores que se han dedicado a esta región hay que destacar a dos. El primero de estos es el hispanista inglés Gerald Brenan, el cual inmortalizó la localidad de Yegen. Para conocer esta región, su evolución y significado, es imprescindible leer «Al sur de Granada», obra que realizó entre los años 1920 y 1930 desde la residencia que tenía en el pueblo de Yegen. El segundo autor en importancia es Pedro Antonio de Alarcón, escritor de Guadix que llevó a cabo, cincuenta años antes, un viaje por la comarca, con el resultado final de su libro «La Alpujarra».
Algo que impresiona a todo viajero que llega a esta comarca es la arquitectura de sus pueblos, sobre todo la de los enclavados en el Barranco del Poqueira. Son pueblos de calles estrechas, torcidas, empinadas y adaptadas a posibles nevadas, con la característica de la privatización del espacio público. Los terraos (tejados planos), están hechos con losas de piedra dispuestas horizontalmente sobre vigas de madera y cubiertas de launa, una arcilla abundante en la comarca que impermeabilizaen tejado. En estos terraos se pueden ver, en los meses de otoño e invierno, mazorcas de maíz y ristras de pimientos. También destacan los «tinaos», terrazas particulares llenas de flores que invaden el espacio público, siendo los más famosos los de Pampaneira. Otro aspecto original de la arquitectura de estos pueblos es el de las chimeneas, las cuales son de estructura cilíndrica y tienen que funcionar gran parte del año. Un elemento a destacar es la artesanía alpujarreña, que se pueda considerar clara heredera de su origen morisco. Lo más importante y que conserva mayor tradición es la confección de tejidos. En los últimos años se han instalado en la comarca numerosos talleres de artesanía que, además de los telares, han relanzado la cerámica e incluso la orfebrería. Esto ha hecho que numerosos artistas y artesanos, junto a músicos, pintores y poetas hayan escogido La Al pujarra como lugar de residencia.
El pasado árabe no sólo persiste en la artesanía sino también en las costumbres, fiestas y gastronomía; además se mantiene en nombres de pueblos, de zonas naturales e incluso administrat vas, como «la taha», especie de término municipal que todavía se usa con cierta frecuencia, como en Pitres, conocido como La Taha. Otra Taha  histórica e importante es la de Juviles. Para conocer más sobre ello ver La Historia de la Taha de Juviles
El hospedaje en la comarca, debido al auge turístico, ha aumentado en plazas en los últimos años. Hay hoteles, hostales, pensiones y fondas. Es original de esta región la «casa de labranza» que se alquila a los viajeros en grupo. También se han instalado campings -Pitres y Trevélez- y una villa turística (Bubión).
Copyright: ACC S.L. Federico Ortega 


La Alpujarra
El carácter de lo singular

Fotografías: Luis Medina
redacción © revistaiberica
 
Comenzamos esta ruta en Almería, sol y luz del Mediterráneo, para     llegar pasando por toda la Alpujarra hasta Granada. Las huellas que seguimos son las que dejaron los árabes en ocho siglos de presencia en la zona que ellos llamaron Al-Busarrat. Aún hoy en la Alpujarra se pueden ver pueblos del más puro sabor árabe, con calles estrechas y empinadas, colgados de las laderas montañosas y con un tipo de construcción peculiar. 

Iniciamos el viaje en Almería, de la que se cuenta que fue fundada por los árabes en el año 955 cuando Abd al-Rahman III se preocupaba por la vigilancia de la costa a fin de evitar desembarcos enemigos. A pesar de los años transcurridos, el legado musulmán domina la imagen urbana de la ciudad. La Alcazaba, una de la mayores fortalezas medievales de Andalucía, preside todavía la ciudad sobre un alto cerro. Destaca en ella el Palacio de Almotacín, el más grande y mejor de los conservados del periodo taifa. Completamos el itinerario cultural visitando la Catedral, la Iglesia de San Pedro o la de San Juan, entre otros edificios. En Almería es famoso el tapeo en los múltiples bares de la ciudad; tascas, tabernas y mesones para disfrutar el arte de comer de pie. 
Para acabar de conocer Almería, debemos visitar el Cabo de Gata. La transparencia de sus aguas es la característica esencial de toda esta franja marítima. Ideal para descansar e iniciar nuestra ruta con fuerza antes de adentrarnos en los paisajes y costumbres serranos. Por la carretera nacional 324, a unos 10 km. de Almería, nos conduce la ruta hasta Benahadux, junto al río Andarax. Esta villa fue en época andalusí una alquería y era conocida como la aldea de los Banu Abdus, grupo árabe que se instaló en ella. A un km. de distancia, en el Cerro del Chuche, existen restos de un antiguo poblado árabe.

Hay que acercarse a los Baños de Sierra Alhamilla, rodeados de higueras y palmeras; Pechina, yacimiento arqueológico y Los Millares son dignos de una visita. 
Siguiendo el camino iniciado en Almería, llegamos a Alhama de Almería, lugar de entrada a la Alpujarra. El patrimonio andalusí que existe en esta villa está relacionado con el agua, bien por la utilidad medicinal en los baños, bien para su aprovechamiento en la agricultura. Los restos de los Baños Arabes se conservan en el actual Hotel-Balneario de San Nicolás. También podemos visitar la Cruz de Arriba. En el Cerro de la Cruz, está la fortaleza nazarí de los Castillejos, con línea visual directa con las fortalezas de Marchena y el Castillo de Mondújar. 

Por el camino que atraviesa la Alpujarra de Este a Oeste, frente a la Sierra de Gádor y en las     estribaciones de Sierra Nevada, aparece, dominando el Valle del Río Andarax, la Villa de Laujar de Andarax, distante de Almería 69 km., en la ruta de la naranja y la uva. Esta fue la villa elegida por Boabdil, el último rey nazarí, para establecer su residencia antes de partir para el exilio. Dentro del núcleo de población se encuentra un enorme lienzo de muralla de mampostería y cinco torres. El Nacimiento del río Andarax es un bello paraje natural en las cercanías del casco urbano. 
Seguimos con dirección a Ugíjar cruzando la Rambla de Paterna y el río de Bayárcal, llegando a la provincia de Granada. Se llamó por los andalusíes "Uxixar de Albacete", que viene a significar `llanura’, y el enclave en el que se situa hace honor a su nombre. Debido a su inaccesibilidad, quedó como un reducto musulmán en     la Alpujarra. Aún se pueden ver restos del que fue uno de los más importante castillos de la Alpujarra, el Castillo de los Escariantes. Contaba este castillo con un aljibe de grandes dimensiones y ha aparecido en él cerámica que demuestra la ocupación del castillo desde los primeros tiempos de la presencia árabe en la Península. Podemos visitar también la Ermita de San Antón, la Iglesia de Ntra. Sra. del Martirio, el Pozo de la Virgen o la Fuente del Arca. Cerca está Laroles, capital del municipio de Nevada, integrada dentro del Puerto de la Ragua, estación de esquí nórdico. 

Por la carretera C-332 llegamos a Válor. La herencia andalusí se puede ver en la fisonomía de este pueblo de calles estrechas y retorcidas, donde las viviendas se cubren de la típica lana alpujarreña. La planta baja de las casas se dedica a corrales y pajar, la planta intermedia dedicada a vivienda. El piso superior se utiliza como granero, mientras el terrao sirve para secar al sol castañas, maíz, hortalizas e higos.

Construido sobre el río Valor, el Puente Tableta, sirve para cruzar el camino real que une Almería con Granada. Entre las poblaciones de Válor y su anejo Mecina Alfahar, en el lugar conocido como El Tejado, está el Castillo de Válor, del que se conservan restos de una muralla de varias decenas de metros de longitud. 

Muy cerca de Válor se encuentra Yegen, uno de los pueblos más internacionales de la Alpujarra. Fue el escritor inglés Gerald Brenan quien cantó las excelencias de este lugar en su famosa obra "Al sur de Granada", fruto de su estancia en tierras alpujarreñas entre 1920 - 1934. La casa que habitó, conocida hoy como Casa del Inglés, es hoy visitada por turistas. 

Tras admirar el grato paisaje de Mecina Bombarón y Bérchules, atravesamos los valles del río Mecina y el primer tramo del Guadalfeo y por la comarcal 332 llegamos a Juviles a través de un frondoso bosque en el que destacan especies como el eucalipto, castaño y nogal. Sobre un cerro a unos 1.000 m. de altitud se encuentran los restos del Fuerte de Juviles. 

Haciendo un tortuoso recorrido entre barrancos y cortados de acentuada pendiente, nos adentramos por el valle del río Trevélez, que nos conduce hacia la localidad del mismo nombre. Trevélez ha guardado la fisonomía de época musulmana con su división en tres barrios: alto, medio y bajo, acentuada por los soportes o tinaos, que a veces comunican las casas entre sí. Se puede realizar una bonita excursión hacia el nacimiento del río Trevélez, en Siete Lagunas a unas tres horas a pie. 
Bordeando el cerro del Jabalí con 2.171 m. de altitud, salimos de Trevélez con dirección a Pitres, tras pasar por Pórtugos y atravesar el río Bermejo, que se une con el río Trevelez entre las próximas localidades de Ferreirola y Mecina-Fondales.

En el término de Pórtugos merece la pena pararse en Fuente Agria, una fuente de aguas ferruginosas de cinco caños y que se despeña en una cascada de luz y color en el llamado "Chorrerrón". Para disfrutar a la sombra de los castaños hay una especie de merendero con mesas y bancos de piedra, en la Ermita de la Virgen de las Angustias. 

El siguiente punto de destino de nuestra ruta es la Taha de Pitres que comprende los núcleos siguientes: Mecina Fondales, Ferreirola, Pitres, Capilerilla y Atalbéitar. Nos podemos asomar al profundo barranco excavado por el río desde el Puente de Mecina Fondales. Cerca están también los baños termales de Panjuila en Ferreirola. 

En lo más alto del Barranco del Poqueira se encuentra Capileira desde donde se puede contemplar una hermosa vista de los pueblos de la taha o comarca. Podemos realizar un itinerario por el casco urbano y visitar el Museo Pedro Antonio de Alarcón. 

Sigue la ruta hasta Bubión donde en Carretera s/n está la Villa Turística de Bubión, un apartahotel donde podemos pasar la noche y degustar platos variados de su carta: las gachas pimentonas, las migas, el choto al ajillo, la olla gitana,....

Situados de nuevo en la C-332, pasado Mecina Bombarón con dirección Ugíjar-Granada, se toma un desvío a la izquierda, que conduce al llano Albacete, donde está situado Cádiar a 916 m de altitud. Desde Cadiar, dando un paseo, llegamos al anejo de Narila, lugar donde fue coronado Aben Humeya, que conserva una casa y un olivo que rememora el acontecimiento. 

Por la C-332, que por estos parajes tiene un trazado sinuoso, llegamos a Torvizcón, pueblo que toma su nombre de una planta, el torvisco, enclavado en un terreno salpicado de ramblas y barrancos. Existe un museo de costumbres agrícolas y de piezas de esparto, el Museo Góngora, situado en Arroyo Pozo, que se puede visitar durante todo el día. 

Entre los ríos Chico y Guadalfeo se localiza Orgiva. Situada a 50 km. de Granada en un espléndido valle con olivos centenarios donde se asienta la ciudad. En 1839 Orgiva fue designada por la reina Isabel II como capital de la Alpujarra. 
En Lanjarón terminamos nuestro camino por tierras alpujarreñas. Lanjarón es conocida de antiguo por la calidad de sus aguas, que además de haber consolidado una importante industria de envasado de agua mineral, la ha convertido en un enclave turístico y en balneario que de Marzo a Diciembre recibe, para tomar las aguas, a miles de personas procedentes de cualquier rincón de España y del extranjero.

Se conservan en Lanjarón los restos de un impresionante Castillo de época musulmana en la confluencia de los ríos Salado y Lanjarón. Dominaba por un lado el camino de acceso a la infranqueable Alpujarra y de otro el que comunicaba la capital granadina con la costa. Conserva todavía gran parte de su estructura en la que destacan una sólida muralla y algunas torres. 

En pleno valle y ya en dirección a Granada la ruta nos conduce a Dúrcal, jalonada de naranjos y limoneros introducidos por los musulmanes en el Valle de Lecrín. En la zona oriental de la ciudad, en el lugar conocido como el Castillejo, sobre el valle del río Dúrcal, está el Peñón de los Moros. Su posición le permite dominar el camino de Granada, el de la costa, la población de Dúrcal con todos sus barrios y el cercano lugar de Cozvijar. Al pie del cerro del Zahor se encuentran los restos del Fuerte de Márgena, una alcazaba de época musulmana .
En Dúrcal podemos degustar platos típicos de la localidad como el puré de castañas, el remojón de naranjas agrias y patatas o las croquetas de chocolate en restaurantes como el Molino, un antiguo molino que ha sido adaptado como sede del Museo Gastronómico Andaluz. De Dúrcal pasamos a Otura en el que recomendamos visitar la alfarería de los Hermanos Ruíz, en la carretera de Otura a la Malahá. Utilizan tornos manuales y un horno moruno. A 5 km. de Otura, Dilar ofrece la posibilidad de realizar, siguiendo el cauce del río Dilar, excursiones de baja y media montaña para los amantes de este tipo de actividades. También se puede practicar la pesca deportiva de la trucha.
Ya cerca de Granada, la ruta discurre por varios pueblos como son Gojar, La Zubia, Cajar y Huetor Vega, todos ellos con bonitos paisajes hacia la sierra y Granada y con un rosario de ventas donde la gente de Granada suele acudir a comer los domingos y días de fiesta. 

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